Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Seite 107
todo tu independencia, la forma en que te cuidas pese a
que me asusta un poquito. Nunca has sido demasiado
quejoso eso te convierte para mí en un niño superior.
¿Por qué los padres tardan tanto en darse cuenta de
que los chicos de ocho años necesitan tantos abrazos
como los de cuatro? Si no presto atención, muy pronto
te daré un puñetazo en el brazo diciendo: “¿Qué tal,
flaco?” en vez de abrazarte y decirte que te quiero. La
vida es demasiado breve para ocultar el afecto. ¿Por
qué los chicos de ocho años tardan tanto en darse
cuenta de que los de treinta y seis necesitan tantos
abrazos como los de cuatro?
Ojalá el camino no fuera tan corto... Quiero hablar de
anoche... cuando tu hermano menor se fue a dormir y
te dejamos quedarte levantado y ver el partido de
fútbol. Esos momentos son tan especiales. Es
imposible planificarlos. Cada vez que tratamos de
planear algo juntos, nunca resulta tan bueno, rico o
agradable. Durante unos minutos demasiado breves
fue como si ya hubieras crecido y hubiéramos estado
hablando sin referencias al colegio. Ya había revisado
tu deber de matemática de la única forma que sé
hacerlo, con una calculadora. Eres mejor que yo con
los números. Y hablamos del juego y sabías más que
yo sobre los jugadores. Aprendí de ti. Y a los dos nos
encantó que ganara nuestro equipo.
Bueno, ahí está el guardia de tránsito, como siempre.
Probablemente, viva mucho más que todos nosotros.