Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Page 102
esconderse. Pusieron a sus hijos a aprender con un
tejón y más tarde se unieron las marmotas americanas
y las tortugas de tierra para iniciar una buena escuela
privada.
¿Tiene alguna moraleja esta fábula?
George H. Reavis
Emocionado
Es mi hija y está inmersa en la turbulencia de sus
dieciséis años. Después de una reciente enfermedad, se
enteró de que su mejor amiga se mudaría pronto. En el
colegio no le iba todo lo bien que ella quería, ni lo que
esperábamos su madre y yo. Exudaba tristeza debajo
de una pila de frazadas, acurrucada en la cama en
busca de consuelo. Yo quería llegar a ella y alejar
todas las desdichas que habían echado raíz en su joven
espíritu. Sin embargo, pese a ser consciente de lo
mucho que la quería y deseaba librarla de su
infelicidad, sabía que era importante proceder con
cautela.
Como terapeuta familiar, tengo una amplia
formación en cuanto a las expresiones de intimidad
inapropiada entre padres e hijas, sobre todo a partir de
pacientes cuyas vidas quedaron destruidas debido al
abuso sexual. También soy consciente de la facilidad
con que pueden sexualizarse el cariño y la proximidad,