CANDÁS MARINERO REVISTA NUMERO 45 CANDÁS MARINERO febrero 2018 | Page 8

Como consecuencia de aquella circunstancia, fueron entonces superados por otras embarcaciones, llegando en aquellas condiciones a la meta en quinto lugar. En la llegada, decepción y llanto. De la alegría del sábado a la tristeza del domingo. Ello reflejaba, por otro lado, la confianza en sus posibilidades, al encontrarse tristes y decepcionados cuando acababan de lograr una medalla de oro y otra de bronce. Fueron sin duda aquellos Mundiales de Belgrado donde el piragüismo español brilló a mayor altura y quizás también el momento que Herminio recordaba como el más dulce a lo largo de su vida.
8. Montreal, 76: La primera Medalla Olímpica
En la edición de los Juegos canadienses se produjo el primer intento serio de boicotear los mismos, a cargo de los países africanos que, en un total de veinticuatro, ordenaron a sus deportistas regresar a sus lugares de origen. La razón esgrimida era la admisión de Nueva Zelanda, con el flojo argumento de que dicho país no debería ser admitido por haber permitido que un equipo de rugby disputase varios encuentros con equipos de Sudáfrica, nación que, como es sabido, se encontraba excluida del Comité Olímpico Internacional, a causa de la política racista que mantenía en aquellos años.
La celebración de los Juegos de Montreal tuvo lugar en el fragor de un debate político nacional que puso en riesgo su comienzo, y algunas fuentes bibliográficas posteriores afirman que aquellos Juegos estuvieron a punto de no celebrarse, como consecuencia de la fuerte oposición de algunos políticos que consideraban que no era lógico hipotecar el futuro económico de su país, por unos juegos deportivos.
Gracias a la perseverancia y obstinación del entonces alcalde de Montreal, Jean Drapeau, los Juegos fueron una realidad para Montreal, aunque no es menos cierto que la deuda contraída por tal motivo no terminó de pagarse hasta el año 2000.
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