literatura fantástica
Juego de tronos
—¿ Insinúas que esos cobardes me dejarían ganar?— El rey se puso en pie. Tenía el rostro congestionado.
— No te quepa la menor duda— dijo Ned, al tiempo que Ser Barristan Selmy asentía en acuerdo silencioso.
Durante un instante Robert fue incapaz de formular palabra, tal era la ira que lo invadía. Cruzó la tienda a zancadas, se dio media vuelta, la cruzó de nuevo, con el rostro atormentado. Cogió la coraza del suelo y se la tiró a Barristan Selmy en un ataque de rabia muda. Selmy la esquivó.
— Vete de aquí— dijo al final el rey con voz gélida—. Vete de aquí antes de que te mate.— Ser Barristan se marchó rápidamente. Ned estaba a punto de seguirlo cuando el rey lo llamó—. No, Ned, tú quédate.— Ned se volvió. Robert cogió el cuerno de nuevo, lo llenó de cerveza del barril que tenía en un rincón, y se lo tendió—. Bebe— añadió con tono brusco.— No tengo sed...— Bebe. Tu rey te lo ordena.— Ned cogió el cuerno y bebió. La cerveza era negra y espesa, tan fuerte que escocía en los ojos. Robert se sentó de nuevo—. Maldito seas, Ned Stark. Malditos seáis Jon Arryn y tú. Yo os quería a los dos. ¿ Por qué me hicisteis esto? Tú deberías haber sido el rey. O Jon.— Tú tenías más derechos, Alteza.— Te he dicho que bebas, no que discutas. Tú me hiciste rey, así que al menos ten la cortesía de escucharme cuando hablo. Mírame bien, Ned. Mira en qué me ha convertido la realeza. Dioses, estoy tan gordo que no quepo en la armadura, ¿ cómo he acabado así?— Robert...— Bebe y calla, el rey está hablando. Te lo juro, jamás estuve tan vivo como cuando peleaba por este trono, ni tan muerto como ahora que lo tengo. Y en cuanto a Cersei... eso se lo debo a Jon Arryn. Después de que me arrebataran a Lyanna yo no quería casarme, pero Jon dijo que el reino necesitaba un heredero. Me dijo que Cersei Lannister sería un partido excelente, que fraguaría una alianza con Lord Tywin si Viserys Targaryen intentaba recuperar el trono de su padre.— El rey sacudió la cabeza—. Yo adoraba a ese anciano, te lo juro, pero ahora creo que era más idiota que el Chico Luna. Sí, Cersei es hermosa, sin duda, pero tan fría... por la manera en que se guarda el coño se diría que tiene entre las piernas todo el oro de Roca Casterly. Oye, si no te vas a beber esa cerveza, dámela.— Tomó el cuerno, lo vació de un trago, eructó y se limpió la boca con el dorso de la mano—. Siento mucho lo de tu hija, Ned, de verdad. Lo del lobo. Mi hijo mintió, apostaría lo que fuera. Mi hijo... tú a tus hijos los quieres, ¿ verdad?— Con toda mi alma— dijo Ned.— Pues te voy a contar un secreto, Ned. Más de una vez he soñado con renunciar a la corona. Tomaría un barco que fuera a las Ciudades Libres, me llevaría sólo la maza y el caballo, y me pasaría el tiempo entre trifulcas y putas, para eso nací. El Rey Mercenario, ¡ los juglares me adorarían! ¿ Sabes por qué no lo hago? Porque me imagino a Joffrey sentado en el trono y a Cersei a su lado, susurrándole al oído. Mi hijo. ¿ Cómo he podido engendrar un hijo así, Ned?
— No es más que un niño— dijo Ned con torpeza. No le gustaba el príncipe Joffrey, pero sentía el dolor en la voz de Robert—. ¿ Ya te has olvidado de lo indómito que eras tú a su edad?
— Si el chico fuera indómito no me preocuparía, Ned. Tú no lo conoces como yo.— Suspiró y sacudió la cabeza—. Bah, quizá tengas razón. Jon a veces se desesperaba conmigo, pero acabé por ser un buen rey.— Robert miró a Ned, y frunció el ceño al ver que seguía callado—. Tienes mi permiso para hablar y darme la razón.— Alteza...— empezó Ned con cautela.— Venga, di que soy mejor rey que Aerys y asunto concluido— dijo Robert dándole una palmada en la espalda—. Eres incapaz de mentir, ni por amor ni por honor, Ned Stark. Todavía soy joven, y ahora que estás conmigo las cosas van a cambiar. Haremos que este reino sea tema de canciones, y a los siete infiernos con los Lannister. Huele a panceta. ¿ Quién crees que será el campeón? ¿ Te has fijado en el hijo de Mace Tyrell? El Caballero de las Flores. De un hijo así cualquiera estaría orgulloso. En el último torneo hizo caer al Matarreyes sobre su dorado culo, tendrías que haber visto la cara que puso Cersei. Me reí hasta que me dolió todo. Renly dice que tiene una hermana, una doncella de catorce años, bella como un amanecer...
Desayunaron pan de centeno, huevos de ganso hervidos y pescado frito con cebollas y panceta, todo en una mesa montada sobre caballetes junto al río. La melancolía del rey se esfumó
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