canciones de hielo y fuego Cancion de hielo y fuego 1 | Page 148

literatura fantástica
Juego de tronos
quedaron sentados un rato, escuchando el sonido del viento. No se oía otra cosa en el mundo entero.— Deberíamos volver a la sala común— dijo Jon al final.—¿ Por qué?— preguntó Sam.— Hay sidra caliente, o vino especiado si lo prefieres— dijo Jon encogiéndose de hombros—. Algunas noches Daeron nos canta algo si está de humor. Antes era juglar... bueno, no del todo, era aprendiz de juglar.—¿ Cómo es que vino a parar aquí?— preguntó Sam.— Lord Rowan de Sotodeoro lo pescó en la cama con su hija. La chica tenía dos años más que él, y Daeron dice que lo ayudó a entrar por la ventana, pero delante de su padre dijo que había sido una violación, y aquí acabó el pobre. Cuando el maestre Aemon lo oyó cantar dijo que su voz era miel derramada sobre un trueno.— Jon sonrió—. Sapo también canta, si es que a eso se lo puede llamar cantar. Canciones de borracho que aprendió en la taberna de su padre. Pyp dice que su voz es como meados derramados sobre un pedo. Ambos rieron juntos.— Me gustaría oírlos a los dos— reconoció Sam—, pero no querrán que esté ahí.— Se le ensombreció el rostro—. Mañana me obligará a pelear otra vez, ¿ verdad?— Sí— tuvo que reconocer Jon.— Más vale que intente dormir.— Sam se puso en pie con torpeza. Se arrebujó en su capa y se alejó con pasos pesados. Cuando Jon volvió a la sala común, con Fantasma por toda compañía, los demás aún estaban allí.—¿ Dónde te habías metido?— preguntó Pyp.— Estaba hablando con Sam— dijo.— Es un verdadero gallina— dijo Grenn—. Durante la cena había sitio en el banco con nosotros, pero le dio miedo y se sentó lejos.— A Lord Jamón no le parecemos suficientemente dignos para compartir la cena con nosotros— apuntó Jeren. Se ha comido un trozo de empanada de cerdo— dijo Sapo con una sonrisa—. ¿ Sería pariente suyo? ¡ Oink! ¡ Oink!
—¡ Basta ya!— les espetó Jon, furioso. Los chicos, desconcertados por lo repentino de su furia, se quedaron callados—. Escuchadme— añadió Jon. Y les explicó qué iban a hacer. Pyp le dio su apoyo, como sabía que haría, pero se llevó una sorpresa muy agradable cuando Halder también lo respaldó. Grenn no se decidía al principio, pero Jon sabía cómo convencerlo. Uno por uno fueron accediendo todos los demás. Jon persuadió a algunos, lisonjeó a otros, humilló a unos cuantos, y amenazó cuando fue necesario. Al final todos estuvieron de acuerdo. Todos menos Rast.
— Haced lo que os dé la gana, nenitas— dijo Rast—, pero si Thorne vuelve a decirme que ataque a Lady Cerdi, cortaré una loncha de beicon para la cena.— Se rió en la cara de Jon antes de darse media vuelta y marcharse.
Horas después, mientras el castillo dormía, tres muchachos lo visitaron en su celda. Grenn le sujetó los brazos y Pyp se le sentó en las piernas. Jon oyó la respiración acelerada de Rast cuando Fantasma le saltó sobre el pecho. Los ojos del lobo huargo ardían como brasas rojas mientras mordisqueaba la piel tierna de la garganta del muchacho, lo justo para que brotaran unas gotas de sangre.— Acuérdate de que sabemos dónde duermes— le dijo Jon con voz suave. Por la mañana Jon oyó cómo Rast contaba a Albett y a Sapo que se había cortado al afeitarse. Desde aquel día en adelante, ni Rast ni nadie hizo daño a Samwell Tarly. Cuando Ser Alliser los enfrentaba al chico gordo se limitaban a defenderse y a detener sus golpes lentos y torpes. Si el maestro de armas les ordenaba que atacaran, se limitaban a bailar en torno a Sam, y a asestar ligeros golpes contra la coraza del pecho, el yelmo o la pierna. Ser Alliser se enfurecía, los amenazaba, los llamaba gallinas, mujercitas y cosas peores, pero nadie hacía daño a Sam. Al cabo de unas pocas noches, ante la insistencia de Jon, se sentó a cenar con ellos, ocupando un puesto junto a Halder en el banco. Pasaron dos semanas antes de que juntara el valor suficiente para intervenir en la conversación, pero al poco tiempo se reía de las muecas de Pyp y bromeaba con Grenn como el que más.
Samwell Tarly era gordo, torpe y asustadizo, pero no carecía de cerebro. Una noche fue a ver a Jon a su celda.
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