Buena Vista Magazine Septiembre 2026 | Page 29

La descarbonización comienza en la mesa de diseño
La importancia del carbono incorporado radica en que muchas de las decisiones que determinan su magnitud se toman cuando el edificio todavía existe únicamente en planos.
Dimensiones estructurales, cantidad de material, sistema constructivo, procedencia de los productos y método de fabricación pueden modificar significativamente el resultado.
Una investigación publicada en agosto de 2026 en Building and Environment desarrolló un marco para evaluar el carbono incorporado desde etapas tempranas del diseño de edificios no residenciales. Una de sus conclusiones es especialmente relevante: no solamente importa elegir entre madera, acero o concreto; la ruta mediante la cual se produce un material puede llegar a ser tan importante como la elección del propio material.
Esto evita simplificaciones. No existe necesariamente un material universalmente“ bueno” o“ malo”. El desempeño depende del proyecto, estructura, procesos productivos, transporte, vida útil y posibilidades de reutilización.
En México, la discusión está avanzando.
En abril de 2026, WRI México y Sustentabilidad para México( SUMe) presentaron avances de la estructura de la primera hoja de ruta nacional para descarbonizar el entorno construido, desarrollada mediante un proceso en el que participaron 103 instituciones y 113 expertos. El proyecto resulta relevante porque busca abordar conjuntamente el carbono operacional— el relacionado con el funcionamiento de los edificios— y el carbono incorporado asociado con materiales y construcción.
Monterrey ya publicó un Plan de Descarbonización y Resiliencia del entorno construido, mientras que Hermosillo desarrolló su Plan de Acción para Edificios Net Zero con enfoque de ciudad solar. WRI destaca que ambos se encuentran entre los primeros planes urbanos en integrar carbono operacional e incorporado dentro de una visión de ciclo de vida.
El cambio es significativo. La sostenibilidad comienza a trasladarse de declaraciones generales hacia métricas capaces de comparar alternativas concretas.
El acero también entra en una nueva conversación
En México existe además un cambio reciente que conecta política industrial y construcción.
El 31 de agosto de 2026, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno anunció una reforma para incorporar por primera vez los materiales de acero fabricados en México al cálculo del porcentaje de contenido nacional en proyectos de obra pública.
La disposición no constituye por sí misma una política de carbono incorporado, pero refleja una transformación relevante: el origen y la trazabilidad de los materiales están adquiriendo mayor importancia en las decisiones de construcción pública.
Para avanzar específicamente en carbono será necesario ir más allá del lugar de fabricación y conocer cómo se produjo cada material. Las Declaraciones Ambientales de Producto( EPD) comienzan precisamente a proporcionar información estandarizada sobre determinados impactos ambientales de productos de construcción.
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