Creo que cuando una casa estuvo bien pensada desde el origen puede seguir sintiéndose vigente treinta años después. Quizá sus materiales tengan una coloración distinta y pertenezcan claramente a otro momento, pero la arquitectura continúa teniendo sentido.
Eso no depende de que sea moderna, clásica, brutalista o minimalista. Depende de que exista proporción, buena iluminación, buenos materiales, circulaciones correctas, una fachada bien fragmentada y una relación coherente con quien la habita.
Hoy tenemos acceso a miles de imágenes todos los días. Abres Pinterest o Instagram y rápidamente encuentras decenas de casas que empiezan a parecerse entre sí. Es un producto visualmente fácil de digerir y también fácil de replicar.
Pero una fotografía no te dice cómo se vive esa casa. No sabes si recibe todo el sol de la tarde, si las circulaciones funcionan, si tiene privacidad o si realmente responde a la familia que vive ahí.
Nosotros intentamos no diseñar persiguiendo una tendencia. Preferimos construir nuestro propio lenguaje y tomar decisiones que tengan fundamento. Creo que cuando una casa está verdaderamente bien pensada, el tiempo deja de ser su enemigo.
5. Una vivienda puede ser visualmente extraordinaria, pero también necesita responder a la manera en que realmente viven quienes la habitan. ¿ Cómo transforman las necesidades, hábitos y personalidad de cada cliente en decisiones arquitectónicas concretas?
Una de las primeras cosas que le digo a un cliente es: tu casa se va a ver espectacular, pero además necesito que te funcione. Que te fun-
BUENA VISTA 23