«pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.» Hechos 26:16, 18 RVR60
Esto nos amplía el porqué de su estricta formación, era que su llamado estaba dirigido hacia una audiencia muy particular, Los gentiles, Los reyes y Los hijos de Israel.
Talvez, por eso el que dominara 4 idiomas, tuviese esa fluidez verbal, la capacidad de desglosar una amplia teología, andar con gente de la aristocracia y de alta posición social, esto no lo amedrentaría, conocía el poder natural y visible y más tarde sería introducido al poder sobrenatural e invisible.
De esto entiendo que nuestra asignación nos conecta con gente, tierra y plataformas específicas, entre otros.
El impacto de su encuentro cara a cara con el Señor, haría que la fuerza de su liderazgo se caracterizara por ese ingrediente sobrenatural en todo lo que hacía y escribía.
«y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: pasa a macedonia y ayúdanos. Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.» Hechos 16:9-10 RVR60 «a la noche siguiente se le presentó el señor y le dijo: ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en roma.» Hechos 23:11 RVR60
«ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del señor. Conozco a un hombre en cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.» «y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.» 2 Corintios 12:1-4 RVR60