«entonces Pablo, notando que una parte era de saduceos y otra de fariseos, alzó la voz en el concilio: varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga. Cuando dijo esto, se produjo disensión entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió.» Hechos 23:6-7 RVR60
Hablaba con denuedo de ciudadanías, apelaciones, defensas y manejaba diferentes términos judiciales.
Dios había preparado un mentor llamado Gamaliel, quien lo convertiría en el erudito que fue.
«entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, venerado de todo el pueblo, mandó que sacasen fuera por un momento a los apóstoles,» Hechos 5:34 RVR60
«yo de cierto soy judío, nacido en tarso de Cilicia, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros.» Hechos 22:3 RVR60
Gamaliel doctor de la ley, un rabino de poderosa influencia en el siglo 1, miembro del sanedrín, como máximo tribunal religioso judío. Era famoso por su sapiencia y su influencia. Una asignación profética clara y contundente para una audiencia especifica.
«y el señor le dijo: levántate, y ve a la calle que se llama derecha, y busca en casa de judas a uno llamado Saulo, de tarso; porque he aquí, él ora, y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista.
El señor le dijo: ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;» Hechos 9:11-12, 15 RVR60