BRUJULA TEOLOGICA AGOSTO 2017 | Page 21

Sin embargo, la gracia de Dios desafía los rótulos porque está arraigada en su amor, no en nuestra percepción personal. No importa si nos consideramos maravillosos u horribles, capaces o inútiles; podemos recibir la vida eterna como un regalo de su parte, y saber que vivir en la presencia del Señor es un tesoro de incalculable valor. El apóstol Pablo les recordó a los seguidores de Jesús en Roma que Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos (Romanos 5:6).

El Señor no nos pide que cambiemos por nuestra propia fuerza. En cambio, nos invita a acercarnos tal cual somos para hallar esperanza, sanidad y libertad en Él. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros (v. 8). El Señor está listo y dispuesto a recibirnos tal como somos

Éxodo 33:14‭-‬15. Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.

Moisés entendió que las promesas que Dios había hecho a sus vida apoyada en las promeses patriarcales, eran para el de tanto valor como vivir y desarrollar su peregrinaje a la tierra prometida bajo la presencia del Todo Poderoso

La respuesta de Dios para su siervo no pudo ser más alentadora: “Mi presencia irá contigo, y te daré descanso” Cuando Dios es nuestro guía tenemos seguridad para hacer el viaje y descansar frente a la presión de lo que está por delante. Pero allí no se quedó todo con Moisés. La próxima petición se eleva a las alturas: “Te ruego que me muestres tu gloria” v. 18. ¡Qué osadía la de este creyente! ¿Acaso no la había visto ya en la montaña y en el tabernáculo? Y note la forma cómo Dios respondió a su otro deseo vv. 19-23. Dios le reveló su gloria para que siguiera el camino, no de una manera sobrenatural como en el Sinaí, sino bondadosa,

(Termina en la pág 18)