La importancia de los
estímulos
Siempre
con su
peluche
Le acompaña,
le consuela y
le da seguridad.
A partir del 2º
cumpleaños los
pequeños se
inician en lo que
se llama el “juego
simbólico”
La estimulación en los primeros años de vida es de gran
importancia para sentar las bases de lo que será su crecimiento intelectual y, en general, su desarrollo posterior.
Para comprenderlo mejor, es importante saber que cuando el niño nace, su cerebro -que empezó a madurar en
el útero- todavía no ha acabado de crecer. Durante los
primeros años, cuando el tamaño del cerebro experimenta un crecimiento espectacular, vale la pena actuar
sobre él. ¿Cómo? “Llenándolo” de estímulos que en el
futuro le ayudarán a desarrollar todo su potencial intelectual y a mejorar su capacidad de aprendizaje.
Para el cerebro del bebé, los estímulos son como las herramientas: cuantas más tenga, más y mejor trabajo podrá
hacer.
Cuanto antes, mejor
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La estimulación de los niños puede iniciarse incluso antes
de que nazcan. ¡Sí! Hablarle suavemente, cantar, poner
música suave o acariciarse el vientre en momentos de
relajación son gestos que el bebé puede sentir desde
dentro y que contribuyen a aumentar su desarrollo emocional, intelectual y físico. Este tipo de estímulos tempranos también le ayudan a potenciar su oído
musical.