BOLETÍN INTERNACIONALIZACIÓN - Abril 2026 | Page 16

EE. UU.
La economía estadounidense cerró 2025 con un crecimiento del 2,1 % anual, consolidando su posición como principal motor de las economías avanzadas. Este crecimiento ha estado apoyado en la fortaleza del consumo y la renta de los hogares, así como en la inversión, especialmente en sectores tecnológicos.
La economía se encontraba en buen estado de forma antes del inicio del conflicto y los datos de marzo apuntan a que el deterioro no está siendo acusado. Los trackers de actividad apuntan a un crecimiento trimestral en el 1T26 en el entorno del 0,5 %, es decir, en zona de potencial. Los consumidores, según señalan las confianzas, muestran algo más de deterioro, pero no de forma abrupta. Las expectativas de precios, eso sí, han repuntado de forma significativa a un año vista, aunque las de largo plazo se mantienen ancladas.
En todo caso, incluso en un escenario de choque transitorio, algo de daño ya se ha
producido y el crecimiento económico este año se ve reducido respecto a un escenario sin conflicto. Aun así, la economía estadounidense seguiría creciendo cerca de su potencial, en el entorno del 2 %. Con las elecciones de medio-término en noviembre, no es descartable la implementación de algunas medidas de estímulo, sobre todo teniendo en cuenta que Trump ha perdido bastante apoyo de sus bases y no es descartable que pierda la Cámara de representantes, entre otros, porque los impulsos fiscales hasta ahora han beneficiado más a rentas altas que a medias-bajas.
También se materializará algo más de inflación respecto a un escenario sin conflicto, al menos en el corto plazo( 2T26), que ya venía de niveles elevados, con fuerte presión de servicios y algo más en bienes( aunque limitada). Un escenario en el que la Reserva Federal de Estados Unidos( Fed) puede pausar las bajadas, pero sin necesidad de endurecer la política monetaria, siempre dependiendo de la duración del conflicto.
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