Película que inauguraría uno de los movimientos más revolucionarios y hasta ese momento más atrevidas del séptimo arte. La nueva corriente cinematográfica llamada Nouvelle Vague y uno de sus directores más representativos, Jean-Luc Godard, filmarían en 1959 rodeados de la pujante revolución sexual esta obra representativa del cine mundial.
À Bout de Souffle
Jean-Luc Godard / Francia, 1960.
Un ejemplo claro y representativo de este movimiento sería el retratar el acto de mirar el rostro bello de una mujer, convirtiendo así a un plano no sólo en una unidad de acción si no también en una unidad de tiempo.
Esta nueva percepción de lo que es y no importante de un filme convertiría a Jean-Luc Godard en lo que muchos llaman el padre del cine moderno. Por primera vez se empezaría a pensar con la cámara, nunca antes habían sido los cortes y los planos considerados unidades separadas y alabadas por su intrínseca belleza, el cine cobraría un nuevo sentido y nunca más volvería a ser igual.
Daniel Zubillaga
Autocinema/Black & Vinatage/40-41