¡BASTA YA! COLOMBIA: MEMORIAS DE GUERRA Y DIGNIDAD | Page 391

INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica
Organizarse para recordar
Existe un estrecho vínculo entre la realización de iniciativas de memoria y los procesos organizativos sociales tanto de las víctimas, familiares, grupos y comunidades afectadas por el conflicto armado, como de organizaciones sociales e instituciones. Aquí cabe resaltar especialmente la labor de los grupos eclesiales y religiosos que han acompañado dichos procesos. Todos estos emprendedores han sido fundamentales en la reconstrucción organizativa comunitaria a través de ejercicios de memoria.
Obra de teatro“ Entre ruinas”, jóvenes de Bellavista y Vigía del Fuerte, Bojayá, Chocó. Fotografía: Jesús Abad Colorado CNMH, 2012.
Familiares y organizaciones de víctimas en la Plaza de Bolívar durante la intervención de tres jefes paramilitares en el Congreso de la República, Bogotá. Fotografía: Jesús Abad Colorado ©, julio del 2004.
Entre las primeras expresiones organizativas para la recuperación de la memoria está la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos − asfaddes −, que en los años ochenta amplió su repertorio expresivo al incorporar el recurso a la memoria a través, por ejemplo, de la Galería de la memoria. También se incluyen procesos que se iniciaron en los años noventa como la Asociación de Familiares de Víctimas de Trujillo − afavit − en el Valle del Cauca; el Colectivo de Comunicaciones de los Montes de María; el Consejo Comunitario Mayor de la Asociación Campesina Integral del Atrato − cocomacia −; y el Proceso de Comunidades Negras − pcn −, que acuden a la conmemoración, las peregrinaciones y la documentación de los testimonios de las víctimas como formas de oponerse al olvido y a la impunidad en la que quedan las violaciones cometidas a los Derechos Humanos. Estos trabajos longevos han estado acompañados por organizaciones sociales y educativas como el Centro de Investigación y Educación Popular − cinep −, Justicia y Paz, las Diócesis y equipos pastorales y las organizaciones jurídicas de Derechos Humanos − cajccj −, quienes facilitaron los intercambios y la creación de redes de relaciones entre distintas organizaciones regionales, entre otros.
A partir de la década de 1990, las iniciativas y acciones de memoria se multiplican en forma de redes en las regiones, especialmente entre mujeres y jóvenes, pero también alrededor de procesos organizativos comunitarios regionales y locales. Los procesos de documentación de memoria apoyados por la Diócesis de Quibdó en Bojayá, por la Asociación de Mujeres del Oriente Antioqueño − amor −, la Ruta Pacífica de Mujeres, la Red Juvenil en la Comuna 13 de Medellín o el Proceso
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