Memorias: la voz de los sobrevivientes hubiera equivalido a años de búsqueda infructuosa. La población, en un acto de desobediencia de los códigos de silencio que imponían los armados, se“ tiró” y evitó la desaparición forzada del joven. Este crimen fue uno de los más utilizados por los distintos actores armados. Estas acciones de rechazo a la violencia, que contaron con la protección del Santísimo, 183 se repitieron en varias ocasiones y tuvieron lugar en los períodos de mayores hostigamientos. 184
El repertorio de actos de resistencia contados al gmh ilustra claramente las maneras tan diversas en las que se vive y se sobrevive a la guerra, y se intenta recuperar espacios manteniendo la dignidad. Los actos son plurales e involucran a individuos y colectivos, pero sus recuerdos tienden a enfatizar la habilidad, valentía y sagacidad con la que emprendieron una resistencia en adaptación, desobediencias y sublevaciones. El recuento de estos actos le devuelve la palabra a las personas que fueron víctimas o testigos, y quienes reclaman la dignificación de la memoria mediante su reconstrucción, el reconocimiento de la estigmatización a la que fueron sometidos y la impunidad en las que quedan muchos de los crímenes que sufrieron. Es precisamente la lucha contra la impunidad y las labores de dignificación de la memoria de las víctimas y sus comunidades las que informan las iniciativas de memoria que se examinan a continuación.
5.3.2.4. Resistir reconstruyendo memoria: las Iniciativas de Memoria
Las acciones que conmemoran y dignifican la memoria de las víctimas y sensibilizan a la sociedad civil sobre lo que pasó han sido parte constitutiva del vivir y sobrevivir una guerra prolongada. Asimismo, estas acciones hacen parte del repertorio de resistencias emprendidas por movimientos de víctimas, gestores de memoria, organizaciones sociales, organizaciones defensoras de Derechos Humanos, y comunidades indígenas y negras en medio del conflicto. Los relatos recopilados por el
183. gmh, San Carlos, 321-322. 184. gmh, San Carlos, 321-322. gmh revelan lo importante que es para las víctimas comunicar su propia versión de los hechos y sus modos de resistir al conflicto. Por esto, sus iniciativas de memoria reconstruyen la propia historia de humanización, dignificación y resistencia, y se evidencian en lo que han contado en sus relatos. En este acápite se hace una breve descripción de dichas prácticas e iniciativas y sus formas de expresión, al tiempo que se profundiza sobre los usos y funciones de estas iniciativas. Esto con el fin de dar cuenta de los modos en que tales experiencias se transforman en prácticas de memoria reparadoras, educadoras y reclamantes de derechos.
Un abanico de expresiones
Pese a las condiciones adversas de una guerra prolongada como la colombiana, diversas comunidades, grupos e individuos se han dado a la tarea de realizar ejercicios de memoria de los hechos de violencia. Estos se expresan en formas diversas: en producciones culturales y documentales como libros, archivos y audiovisuales; a través de prácticas artísticas como murales, esculturas, pinturas, canciones y obras de teatro; en prácticas socioculturales y de tradición oral como versos y ceremonias; en la construcción de lugares de memoria como monumentos, museos y galerías de la memoria; en diferentes acciones performativas como marchas, plantones y celebraciones religiosas; y particularmente en rituales conmemorativos. 185 La diversidad de estas acciones es muy amplia. El gmh tiene registro de 177 iniciativas de memoria no estatales entre 1974 y 2010 que corresponden a 60 formas de expresión distintas. 186 Algunas de estas iniciativas han perdurado en el tiempo, otras han sido temporales y otras más corresponden a procesos organizativos truncados por efecto del conflicto armado, lo que da origen a las memorias silenciadas por la guerra.
185. Para conocer más iniciativas, véase: gmh, Memorias en tiempo de guerra, 2009. 186. Entre los años 1974 y 2010 los registros de iniciativas de memoria muestran una expansión progresiva. Desde unas iniciativas localizadas principalmente en Bogotá hasta la explosión de memorias locales y regionales en la década del dos mil, cuando el mapa de la nación se cubre de iniciativas incluyendo registros en 20 departamentos. El informe del gmh, Memorias en tiempo de guerra, analiza en profundidad varios casos ilustrativos de este repertorio.
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