INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica
El registro de estos actos de pervivencia, rescate y resistencia en medio del conflicto armado en Colombia es visto por quienes los narran como un deber fundamental en la construcción de la memoria histórica sobre la guerra. La sociedad necesita saber lo que pasó. Esto quiere decir que es preciso mantener el registro de la devastación y explorar el por qué pasó, pero también el cómo se afrontó y se resistió. Estas historias no son necesariamente memorias victoriosas, sino, más bien, memorias que, al reconstruir a las víctimas y las comunidades como sujetos y colectivos que perviven, responden y resisten, cumplen un papel de dignificación e igualmente de reconocimiento de sus verdades narrativas.
5.3.1. Pervivir la guerra y las labores de la dignidad
En esta parte se describen las memorias sobre acciones en las cuales las habilidades y recursividad de algunos individuos, o la bondad, solidaridad y sagacidad de otros, permiten a las víctimas y testigos protegerse y sobrevivir. Esta función protectora de las acciones de respuesta frente a la violencia tiene un sentido que va más allá de la supervivencia. Estas prácticas sociales les permiten a las víctimas contrarrestar, minimizar o negociar el poder de los actores armados y abrir espacios de protección, autocuidado, re-significación y recuperación de los escenarios de la destrucción. Esta creación de espacios autónomos y las diferentes formas de movilidad estratégica tienen un sentido que caracterizamos como de resistencia en adaptación 99 a la violencia y a los designios de los actores armados.
5.3.1.1. Leer los signos en el entorno
Jóvenes y mujeres del barrio El Salado en la Comuna 13 de Medellín recuerdan los temores con los que vivieron en el año 2002 por el extendido rumor de que algo iba a pasar. Los grafitis que aparecieron en las paredes de sus casas cimentaron el temor que se hizo realidad en junio de ese año,
99. Luis Miguel Glave,“ Resistencia y adaptación en una sociedad colonial. El mundo andino peruano”, Norba Revista de Historia 18( 2005): 51-64. cuando los paramilitares entraron al barrio. 100 Los grafitis y rumores en el relato de los pobladores fueron signos que les advirtieron de lo que vendría:“ No nos dijeron directamente, pero sí empezaron a regar la voz de que iba a haber un sábado negro y un domingo de lágrimas”. 101( ver imagen en la página siguiente)
La circulación de rumores sobre lo que iba a suceder, los grafitis de los grupos armados o las señales premonitorias que recibieron víctimas y familiares aparecen en los recuerdos de los sobrevivientes como señales que les permitieron reconocer el peligro, tomar decisiones y actuar. El reconocimiento oportuno de estos signos requiere de un estado de alerta estratégico 102 que hace parte de un repertorio de recursos tácitos a los que se acude para protegerse y sobrevivir, y en algunos casos para mantener distancia o intentar controlar los designios de los actores armados. De una parte están las señales tangibles que acarrean amenazas o sentencias verbales o escritas, y que requieren de una rápida respuesta. Así lo recuerda un dirigente campesino de Ovejas, Sucre:“ Dan una carta que te dan 48 horas para que salgas de la zona, te vas con tu familia así dejes lo que tengas”. 103 De otra parte están las imágenes recurrentes de los grafitis que marcan el entorno material con signos de las amenazas y violencia, pero que también son leídos como indicaciones de los pasos e intenciones de los actores armados.
Para los habitantes de la Inspección de policía El Placer en el Putumayo, el momento crítico de la llegada de los paramilitares en el año 1999 y el inicio de un régimen de terror fue anunciado con los rumores que se escucharon tras la masacre en El Tigre:“ Nosotros llegamos y nos
100. gmh, La huella invisible de la guerra, 25. 101. Pilar Riaño,“ Trayectos y escenarios del miedo y las memorias de las personas refugiadas y desplazadas internas”, en Poniendo tierra de por medio, eds. Pilar Riaño y Martha Villa, 411. 102. María Teresa Uribe,“ Emancipación social en un contexto de guerra prolongada. El caso de la comunidad de Paz de San José de Apartadó”, en Emancipación social y violencia en Colombia, eds. Boaventura de Sousa Santos y Mauricio García Villegas( Bogotá: Norma, 2004), 75-117. 103. Testimonio de hombre adulto, dirigente campesino. gmh, La tierra en disputa, 274.
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