¡BASTA YA! COLOMBIA: MEMORIAS DE GUERRA Y DIGNIDAD | Seite 359

INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica
si medio haces algo […]. Si un grupo te dice que tenés que hacer esto y no lo hacés te mata, y si el otro te dice que no lo haces te mata, o sea, aquí te mataban por lado y lado. 91
La circulación y permanencia de un grupo armado en el territorio justifica la imputación a pobladores como colaboradores de este grupo armado y esta“ teoría” desencadena en cada caso las masacres, asesinatos y el desplazamiento de la población. Por ello, el reclamo que atraviesa estos relatos es que se reconozca el peso y las consecuencias que la estigmatización de personas y poblaciones enteras tiene sobre ellos. Las memorias del estigma se relacionan de esta manera con las de las alianzas y la complicidad para anotar que el conflicto armado desestructuró las relaciones locales y llevó a que algunos personajes locales se involucraran directamente con las guerrillas, los militares o la inteligencia del Ejército. Esto no justifica ni hace al pueblo o comunidad guerrilleros o paramilitares. Uno de los costos de una guerra larga y compleja es que profundiza los juicios sumarios basados en generalizaciones fundadas más en prejuicios que en constataciones empíricas.
5.2.2.3. La criminalización de los liderazgos
La imposición de estigmas sobre líderes comunitarios y militantes políticos es el tercer mecanismo de pertenencia que reconstruyen las memorias de la estigmatización. Los relatos sobre los numerosos eventos de detención, desaparición y asesinatos de líderes en diferentes regiones de Colombia 92 enlazan su persecución, tortura y muerte a la manera como la estigmatización opera a través de rumores que imputan su pertenencia a grupos armados o que anuncian las sentencias que justifican su inclusión en listas de muerte, detención o desaparición. Este es el caso de algunos líderes en El Tigre, Putumayo, o en la costa Caribe colombiana:
Acá muchos de nuestros líderes fueron asesinados o amenazados. Nosotros sabemos que los líderes tenemos la lápida colgada al cuello. 93
Primero me persiguen por ser líder de la comunidad tanto cristiana, como líder comunitaria. Segundo porque era promotora de salud. Allá en ese sitio mataron muchas promotoras porque decían que éramos las que le dábamos ayuda a la guerrilla. 94
[…] Mataron a Héctor Malo, mucha gente, dizque porque tenían nexos con la guerrilla. Mataron a Eusebio Velásquez que fue el primer maestro indígena que mataron. Dizque porque era guerrillo. Luego cuando aparecen los paras matan a Ramiro Sandoval. 95
Los relatos documentan los repertorios de violencia que operaron contra mujeres y hombres cuyas ideas o trabajos comunitarios fueron asumidos como evidencia de pertenencia a la guerrilla. Este estigma se extiende hacia las organizaciones sociales y comunitarias, a sus acciones colectivas y sus acompañantes espirituales, como lo señala esta mujer en referencia a los hechos y antecedentes que marcaron la violencia en Trujillo:
[…] ¡ eso fue horrible! nosotros no teníamos ningún pensamiento malo, solo era para reclamar por las carreteras; por eso estábamos preparando hacer un teatro, presentar unas danzas, pero fue el ejército el que hizo teatro con nosotros. Eso comenzó con una balacera de parte del ejército... no olvidamos, eso fue muy horrible. Salían tiros por todas partes, nos iban a pelar que porque nosotros éramos guerrilleros. El padre Tiberio abrió la puerta de la iglesia para que la gente se refugiara allá, porque esa noche cayó mucha agua. Prácticamente ahí comenzó
91. Testimonio de joven, Taller de memoria con gestores de memoria, San Carlos, 2010. 92. Véanse: gmh, La tierra en disputa; gmh, Mujeres que hacen historia. Tierra, cuerpo y política en el Caribe colombiano( Bogotá: Taurus / Semana, 2011).
93. Entrevista # 9, 2010. gmh, El Tigre, 45. 94. gmh, Mujeres que hacen historia, 152. 95. Testimonio de hombre adulto, dirigente indígena. gmh, La tierra en disputa, 279.
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