¡BASTA YA! COLOMBIA: MEMORIAS DE GUERRA Y DIGNIDAD | Page 348

Memorias: la voz de los sobrevivientes
Yo me comuniqué con un compañero que estaba en Barrancabermeja, llamado José Cuesta y me comentó que inmediatamente los compañeros del Cuerpo Técnico de Policía Judicial de Barranca tuvieron conocimiento de los hechos, fueron a hablar con el Comandante del Ejército Farouk Yanine Díaz para que les prestara colaboración para sacar los muertos, y que la respuesta de este oficial del Ejército fue que“ ojalá hubiesen matado a esos chulos [ ave rapaz, zopilote ] hijueputas”, refiriéndose a mi hermano y los compañeros de la Comisión. Finalmente no les quiso colaborar para que ellos se pudieran desplazar al sitio de los hechos. 47
En Bojayá, los actos de pillaje y robo a las viviendas de sus habitantes por parte de miembros del Ejército aportan a los residentes otro elemento de las formas de complicidad:
Las cosas de uno, ellos se las colocaron para salir a escudarse... Incluso se pusieron unos pantalones míos. Se colocaron ropa, sandalias... La ropa del vecino la encontré en mi casa... Encontré también un poco de maltas, cervezas, latas de leche, ollas y vasijas que no eran de nosotros... todo lo que no quisieron utilizar lo dejaron ahí en mi casa. La tienda comunitaria también fue saqueada... A mi papá también se le llevaron todo... le cogieron hasta un marrano, lo mataron ahí mismo en la casa y allí se lo comieron. Todas esas cosas las hizo el Ejército, no era apenas los grupos al margen de la ley... mientras unos corríamos, los otros robaban [...]. 48
En conclusión, la memoria de la complicidad asocia las colaboraciones entre actores armados con la victimización de la población civil y pone de presente un reclamo contundente sobre el abandono en que la dejan quienes tienen el deber de proteger, así como sobre el silencio y el miedo
47. Entrevista a Alfonso Morales, hermano de Orlando Morales. Testimonio ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Costa Rica, enero del 2007, gmh, La Rochela, 213. 48. Testimonio, Taller de memoria histórica, Bellavista, 2009. gmh, Bojayá, 70. que se les impone. Para quienes lo sufren, las preguntas que quedan son muchas y, como lo sugiere este residente de San Carlos, se profundiza la desconfianza en el Estado:
¿ Por qué la policía nos dejaba ahí? ¿ Por qué permitía que nos fuéramos para allá, si ya estaban aquí? ¿ Por qué ellos no les prohibían la salida a esos carros? Que el pueblo pudiera decir:“ No fuimos porque no nos dejaron”, pero no, no, la gente se montaba en los carros e iba allá como si nada. Entonces ahí es donde la gente de San Carlos no tiene fe en el Estado. 49
Este tipo de narrativa enmarca las memorias de la pérdida de amistades y seres queridos dentro de juicios morales y políticos que nombran la responsabilidad del Estado en los actos de connivencia, omisión y participación de parte de sus agentes en hechos de violencia contra civiles:
Porque hay muchísimas más historias pues de amigos que mataron de la injusticia que se dio, y fuera de acá uno empieza a entender muchas cosas que de pronto la gente de afuera no entiende, por ejemplo el apoyo del Estado a esos grupos, la permisividad del Estado, el que diga de que el Estado no trabajó mancomunadamente con los paramilitares pues está viviendo en un país que no es Colombia. 50
La capacidad interpretativa de estos relatos está precisamente en que aportan datos y observaciones sobre la veracidad de sus afirmaciones, y establecen causalidades entre eventos e impactos: se trata de algo que no solo unos lo vieron y vivieron, sino de lo que muchos son testigos:“ todo el mundo vio todo”. Se trata, además, de que dicha ausencia o presencia, negación a ayudar o amenaza proferida de parte de miembros del Ejército o la Policía tienen en cada relato un corolario negativo, ya sea por la consecuencia letal para las personas, por la prevalencia de la impunidad o por la imposición del silencio. En este sentido, la memoria de la complicidad nombra y sugiere responsabilidades concretas.
49. Testimonio de hombre adulto, San Carlos, 2010. gmh, San Carlos, 357. 50. Taller de gestores de memoria, San Carlos, 2010.
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