¡BASTA YA! COLOMBIA: MEMORIAS DE GUERRA Y DIGNIDAD | Page 345

INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica
estatales como resultado de dicho abandono. La recurrente mención a la ausencia de fuerzas de choque resalta en quienes recuerdan las razones por las que estas no intervinieron en las detenciones y muerte de sus familiares y personas paisanas, vecinas y conocidas, y pone de presente la asimetría de fuerzas y el abandono en que quedaron, así como la impunidad en que con frecuencia han quedado dichas acciones. Hombres y mujeres sobrevivientes de la masacre de El Salado anotan:
Ellos decían“ no salga nadie para el monte porque nosotros no respondemos”, así decían; la misma Infantería de Marina decía“ no salgan para el monte porque no respondemos, porque esa gente está por aquí cerquita”, y la gente les decía“ pero si están cerquita por qué no los van a buscar”. 37
La veracidad de las declaraciones sobre las alianzas de los agentes estatales en los hechos de violencia perpetrados contra civiles es construida en torno a que ellos y muchos otros(“ todos”, como insiste otro testigo de la masacre de Remedios) fueron testigos de los recorridos de la muerte:
Ese recorrido lo hicieron desde las 12:30 de la noche, por todo el municipio, pasaron por detrás del comando de la Policía, bajaron con una señora amarrada y después subieron con tres. […] Es que a esa hora la gente todavía no estaba acostada. Entonces, todo el mundo murmuraba:“ Mira, ¡ y están uniformados!”,“ Ve, voltearon por tal parte, subieron por fulano y por perano”,“ Ve subieron para Monteblanco, sacaron al profesor”;“ Ve, sacaron a Carlos Rojo” […] todo el mundo vio todo […]. 38
Los testimonios sobre las relaciones de colaboración e, incluso, de connivencia entre agentes estatales y grupos armados ilegales se registran en la totalidad de los casos documentados por el gmh. Este amplio archivo testimonial documenta, desde la perspectiva de los testigos y sobrevivientes, modos de actuar de miembros del Ejército y la Policía que dejaron
37. Testimonio # 1 de tres hombres adultos y dos mujeres adultas. gmh, El salado, 117. 38. gmh, Remedios y Segovia, 108. abandonados a los residentes civiles a pesar de que se encontraban en el lugar de los hechos. Un residente de San Carlos en el oriente antioqueño denuncia esta forma de complicidad como“ alianza” y mediante observaciones precisas sobre la ubicación de los lugares de operación de los paramilitares sustenta la veracidad de su relato:
¿ Cómo se explica uno, por ejemplo, que aquí, en pleno parque, a media cuadrita del comando, tengan una base los paramilitares donde tienen gente retenida, gente torturando, donde le mocha la cabeza a una persona y juegan fútbol con ella, donde a la otra media cuadrita se toman un hotel que ahora es sede del care [ Centro de Acercamiento para la Reconciliación ] y es una sede que está conectada así directamente? Pues ésas son cosas que uno, negarlas, es llamarnos a engaños y tapar lo que no se puede tapar, entonces se da esa alianza y viene una arremetida muy grande. 39
Además de las alianzas que muestran estos testimonios en relación con la inacción y tolerancia de los agentes estatales, su participación directa en la victimización y ejecución de masacres o desapariciones forzadas aparece en los relatos como otra forma más grave de complicidad, porque indica el involucramiento, como eventuales autores materiales y / o intelectuales, de algunos agentes del Estado en la victimización de la población civil y en los delitos atroces cometidos. Dos indígenas wayuu testigos de la masacre de Bahía Portete( departamento de La Guajira) manifiestan:
Los que sacaron a Margoth de su casa estaban vestidos con el mismo uniforme que los militares. Nosotros como comunidad, sea lo que vieron, no es por los uniformes que digamos que eran militares sino porque llegaron a la base militar del Cerro de la Teta y dejaron a las personas allá. La gente uniformada no masacraron, sacaron a las personas del brazo y se las entregaron a los paramilitares. El camino del carro es una trocha que tienen
39. Testimonio de hombre adulto, San Carlos, 2010. gmh, San Carlos, 87.
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