INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica
acciones, sino que fue más lejos. El paramilitarismo alteró el mapa político regional y nacional mediante el patrocinio a políticos tradicionales o emergentes, a quienes luego chantajeó con la amenaza de confesar la ayuda que les habían ofrecido. Esta estrategia tenía como objetivo, entre otros: lograr el control de la vida política y las rentas del sector público; asegurar la presencia de aliados suyos en instituciones del orden nacional que los apoyaran en la lucha contrainsurgente; garantizar un marco jurídico favorable que blindara sus capitales adquiridos de la posible intervención del Estado y minimizara su exposición a la justicia penal; influir en leyes clave para los intereses de los actores que los financiaron y respaldaron; y desarrollar un proyecto político nacional que fuera funcional a sus intereses y a los de sus aliados.
La representación política que lograron adquirir no solamente fue numerosa, sino que alcanzó los más altos niveles del poder nacional: siete de los diez presidentes del Senado entre el 2002 y el 2012 han sido o están siendo procesados por la Corte Suprema de Justicia por presuntos nexos con paramilitares. 141 Los parapolíticos fueron además piezas fundamentales de la coalición de Gobierno: ocho de cada diez de los investigados por parapolítica que ocuparon una curul en el Congreso entre 2002 y 2010 pertenecían a los partidos de la coalición uribista. 142
Además del alcance de esta reconfiguración del Estado, las investigaciones académicas han sugerido también la existencia de una captura invertida. Con este concepto se describe un fenómeno en el que no solo fueron los paramilitares quienes instrumentalizaron el poder político,
141. Véase,“ Cinco años de la parapolítica”, Verdad abierta, consultado el 2 de junio del 2013, http:// www. verdadabierta. com / antioquia / index. php? option = com _ content & id = 4050 142. Al respecto, véase el capítulo“‘ Y refundaron la patria’: de la teoría a la práctica” en Claudia López, Y refundaron la patria. De cómo mafiosos y políticos refundaron el Estado colombiano,( Bogotá: Debate, 2010) 29-78. Ni aun en los momentos más críticos del escándalo de la parapolítica el expresidente Uribe decidió desprenderse de tales apoyos, lo cual muestra que buena parte de las reformas que se realizaron durante esta época( aprobación del tlc, reforma política, entre otras) quizás no hubiesen sido posibles sin la cuota de representación política del narco-paramilitarismo. sino que el propio poder político buscó y puso a su servicio las maquinarias de violencia paramilitar. Prueba de ello sería lo sucedido con el origen del paramilitarismo en departamentos como Sucre. Algunas investigaciones consideran que hay suficientes evidencias para afirmar que fue la propia clase política la encargada de dirigir y armar a los paramilitares. 143 En algunos casos, las estructuras criminales desbordaron el control de los políticos e incluso fueron las responsables de su delación; en otros ocurrió que los criminales fueron instrumentalizados y luego neutralizados eficazmente por la clase política.
Teniendo en cuenta la sofisticación de esta infiltración estratégica del paramilitarismo en la política, ¿ cómo se empezó a destapar la verdad de lo ocurrido? Tres procesos contribuyeron a la revelación de esta escandalosa verdad. 144 En primer lugar, investigadores sociales como Claudia López realizaron importantes hallazgos a partir del análisis de comportamientos electorales atípicos. Al mismo tiempo, algunos líderes políticos como el entonces senador Gustavo Petro denunciaron la infiltración del paramilitarismo en la política durante los debates en el Congreso. Como tales denuncias se hicieron antes de la contienda electoral del 2006, los partidos políticos se sintieron presionados a iniciar un proceso de depuración de sus listas para expulsar de ellas a los presuntos parapolíticos, lo cual generó un importante debate público sobre el tema.
En segunda medida, la propia dinámica que adquirió el proceso de Justicia y Paz condujo a que los mismos paramilitares empezaran a revelar los nexos que tenían con la clase política, y a presionar a algunos políticos para que también lo hicieran. Hubo dos decisiones judiciales clave que reforzaron esta actitud de los paramilitares. La primera de ellas fue la Sentencia C-370 del 2006, en la que la Corte Constitucional declaró exequible la Ley de Justicia y Paz, pero fortaleció los derechos a la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas. De esta forma, endureció los requisitos que el Ejecutivo y el Legislativo inicialmente habían determinado para la concesión de la pena alternativa. En particular, la
143. López,“‘ Y refundaron la patria’”, 53. 144. Grajales,“ El proceso de desmovilización de los paramilitares”.
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