INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica
Sin embargo, en este primer escenario, conformado por las subregiones limítrofes entre la región andina y el caribe, que había perdido importancia como parte de las definiciones estratégicas a escala nacional de los grupos armados, todavía se mantiene, aunque descompuesta y disminuida, cierta presencia guerrillera replegada a sus tradicionales zonas de influencia. Por eso, las bandas emergentes o neoparamilitares intensificaron allí la violencia, con el objetivo de regular la vida política y social, o diputarse las rentas de las actividades económicas legales e ilegales, como es el caso del bajo Cauca antioqueño y el sur de Córdoba, con los cultivos de coca, las rutas del narcotráfico y la minería.
En contraste, en el sur del país, las farc aún mantienen un gran margen de maniobra gracias a su capacidad de adaptación frente a los esfuerzos del Estado por recuperar militarmente el territorio y el apoyo tradicional de sus zonas de refugio en sus retaguardias históricas.
La inserción más reciente de las farc en las economías cocaleras del andén pacífico le ha permitido a este grupo seguir reproduciendo sus bases sociales y ampliando incluso la economía de la guerra, por su capacidad de moverse en los bordes e intersticios de regiones que no se han integrado plenamente al mercado legal y la comunidad política nacional. Esta capacidad de movimiento responde a la conjunción de dos procesos simultáneos: de un lado, el continuo traslado de los cultivos de coca; y de otro, la reproducción de su experiencia histórica mediante la colonización armada. Esta inserción llevó a conformar un nuevo corredor de disputa en torno al control del complejo cocalero que involucra las siguientes subregiones: el macizo colombiano, el Patía, el piedemonte de la cordillera occidental en Nariño y en el pacífico sur( pacífico nariñense, caucano) y Buenaventura en el Valle del Cauca. Allí hacen presencia todos los grupos armados, que se disputan o reparten el territorio en función de sus intereses económicos y militares. 206
Sin embargo, aunque la coca representa ventajas económicas y posibili-
206. Teófilo Vásquez, Jorge Restrepo y Andrés Vargas, Una vieja guerra en un nuevo contexto. dades de reproducción social y política, ha traído consigo la pérdida de legitimidad política de las farc ante diversos sectores del país y la comunidad internacional y, a la larga, el debilitamiento de su apuesta política. Por otra parte, la Política de Defensa y Seguridad Democrática del expresidente Uribe para recuperar el control estatal del territorio 207 logró conjurar el objetivo de las farc de pasar a una nueva etapa de guerra y así romper el empate militar que durante años mantuvieron con el Estado. El resultado representó un balance negativo para las farc en lo táctico y estratégico, por los contundentes golpes militares que han recibido, el aislamiento internacional y el rechazo que ha concitado en importantes sectores de opinión.
En el caso del paramilitarismo, con sus accidentadas negociaciones y el consecuente proceso de recomposición de algunas de sus estructuras en varias regiones del país, se evidencian las fallas y límites que tuvo el Gobierno para enfrentarlos en su dimensión tanto militar como social, económica y política. Desde el 2006 se incrementó el accionar de los paramilitares, sobre todo alrededor de los viejos bastiones de las Autodefensas Unidas de Colombia y el Gobierno no pudo reestructurar los órdenes sociales, políticos y económicos que estos grupos apuntalaron durante más de una década de hegemonía y que en la actualidad los grupos rearmados se esfuerzan por mantener.
Pero tal vez el resultado más profundo, aunque inesperado, del proceso de desmovilización de los paramilitares fue el destape del escándalo de la parapolítica: la captura de Édgar Ignacio Fierro Flórez, alias Don Antonio, el 11 de marzo del 2006, casi al finalizar el proceso de desarme, hizo conocer hasta dónde los tentáculos del paramilitarismo habían permeado al Estado, pues este paramilitar tenía en su poder el computador de Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, comandante del Bloque Norte de las auc. 208 Sus revelaciones fueron el punto de partida del conocimien-
207. Estos tres puntos son un resumen de lo reiterado en: Presidencia de la República, Ministerio de Defensa, Política de Defensa y Seguridad Democrática e informes al Congreso sobre la Seguridad Democrática, 2008-2010, consultado el 22 de junio del 2013, www. mindefensa. gov. co 208. Al respecto, la Corporación Nuevo Arcoíris y otras instituciones han elaborado
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