INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica
pitales y se pierden fuentes de empleo” 184. Este planteamiento tuvo un eco particular en ese momento para la sociedad colombiana por la crisis económica del periodo anterior que aún persistía en el inicio del gobierno Uribe y que luego se revirtió con una reactivación del crecimiento económico a lo largo del periodo.
Con la política de Uribe se diseñó un plan encaminado a golpear al Secretariado de las farc que se basaba en labores de inteligencia a partir de la información producida por las masivas desmovilizaciones y capturas logradas durante su Gobierno. Se hizo uso de tecnologías que analizaban y sistematizaban la información suministrada por desertores y capturados, en función de objetivos militares, para conocer mejor las vulnerabilidades del enemigo.
Este desarrollo permitió visualizar desde el 2005 una profundización del Plan Patriota y del Plan Consolidación para asediar las retaguardias militares de las farc, especialmente en Caquetá y Meta, junto con la recuperación social del territorio, que buscaba desvertebrar sus corredores estratégicos de movilidad. A pesar de las limitaciones en los resultados iniciales, producto de la confrontación con una guerrilla combativa y militarmente fuerte, la persistencia de la ofensiva logró asestar golpes importantes y contundentes contra las farc al abatir a importantes mandos regionales e incluso a miembros del Secretariado del Estado Mayor Central. Este fue el caso de las muertes de Raúl Reyes e Iván Ríos en marzo de 2008, junto con la muerte de su jefe histórico Manuel Marulanda Vélez, presuntamente por causas naturales, en mayo del mismo año. A estas se sumaron las de Víctor Julio Suárez, alias Jorge Briceño o Mono Jojoy, comandante militar de las farc, en septiembre del 2010, y la de Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano, máximo comandante de las farc tras la muerte de Manuel Marulanda Vélez, en noviembre del 2011. Esta ofensiva sumió a este grupo armado en una profunda crisis.
184. Presidencia de la República, Ministerio de Defensa Nacional,“ Carta del Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez”.
En su afán por asestar el golpe definitivo a las farc, la ofensiva del Estado no sólo replegó a las farc a sus zonas de retaguardia, sino que las replegó hacia las fronteras nacionales, situación que puso de manifiesto la amenaza real de una propagación continental del conflicto armado hacia los países vecinos, dada la férrea posición del presidente Uribe de perseguir a los miembros del Secretariado de las farc más allá de las fronteras nacionales. La situación se tornó crítica entre 2008 y 2010 luego de la ruptura de relaciones diplomáticas entre Ecuador y Colombia tras el ataque contra el campamento de Raúl Reyes en territorio ecuatoriano y las tensiones con Venezuela tras la denuncia del presidente Uribe sobre la presencia de miembros del Secretariado de las farc en ese territorio, incluyendo la orden del presidente Chávez de movilizar diez batallones a la frontera con Colombia en marzo de 2008.
La nueva estrategia logró notables avances de la seguridad en los principales ejes y nodos económicos del país( reducción de los sabotajes contra la infraestructura nacional, los secuestros, los ataques a propiedades y el restablecimiento de la movilidad vial), con la recuperación del control de la Fuerza Pública en las regiones política y económicamente más integradas. Sin embargo, tuvo efectos negativos sobre las regiones de donde se había replegado la guerrilla( persistencia del desplazamiento forzado, detenciones arbitrarias, capturas masivas, amenazas y“ falsos positivos”). Las medidas militares, además de ser insuficientes para el objetivo de ganar la guerra, habían llevado a crear condiciones propicias para la profundización de la fragmentación y polarización de la sociedad colombiana, que finalmente terminaron por fortalecer el predominio de las lógicas guerreras en desmedro de las salidas negociadas.
2.4.2. Repliegue, debilitamiento y reacomodo de las farc
Como respuesta a la ruptura del proceso de paz en febrero del 2002, las farc desencadenaron una ofensiva que tuvo, entre otros episodios, la detonación de un carro bomba en Villavicencio, con 10 muertos y 70 heridos, el 7 de abril del 2002; el secuestro de los 11 diputados de la
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