EL AUTOMOVILISMO EN MÉXICO ▶ EN LA META
LA FÁBRICA CREA UN MONSTRUO
Bajo el paraguas de Peugeot Talbot Sport, la firma se lanzó al desarrollo de un vehículo de tracción integral diseñado desde cero para competir. El reglamento exigía fabricar 200 unidades de calle para homologar el coche de carreras, condición que obligó a concebir primero una versión de carretera tan excepcional como el prototipo que nacería de ella.
El 205 T16 de calle apenas compartía el nombre con un 205 convencional. Su motor turboalimentado de casi 200 CV se instaló en posición central trasera, acompañado de transmisión integral permanente. Las vías ensanchadas, las enormes aletas y las espectaculares tomas de aire delataban que aquello no era un utilitario vitaminado, sino una declaración de intenciones.
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