Argumentos Socialistas Nº 3 Noviembre - Diciembre 2013 | Page 66
insospechados en el resto de los países europeos, ante el manifiesto abuso de los
empresarios. A pesar de ello, el gobierno reconoció —no sin dificultades— la fuerte
capacidad de los sindicatos para deslegitimar su política económica y social.
En todo caso, los avances entre 1982 y 1996 fueron relevantes: la consolidación de la
libertad y de la democracia, el saneamiento económico, la mejora de las infraestructuras,
la lucha contra la inflación, la integración en la UE, el avance en políticas sociales, la
universalización de la educación y la sanidad, la territorialidad del Estado, la supeditación
del ejército al poder civil, los avances en la igualdad entre hombres y mujeres, la
consolidación de un marco de relaciones laborales, y particularmente el protagonismo de
la negociación colectiva, y por lo tanto de los sindicatos.
Como se puede comprobar estamos ante un libro de obligada lectura para los socialistas y
los sindicalistas; así como para todos los estudiosos e investigadores de esta etapa:
universitarios, politólogos, científicos sociales e historiadores en general. En suma, un
libro recomendable, cuya lectura esclarece lo ocurrido en una etapa crucial para nuestro
país y explica alguno de los problemas que está sufriendo nuestra sociedad, en la
actualidad, víctima de la desregulación del sector financiero, de la especulación
inmobiliaria y de la construcción, así como de la aplicación exacerbada de las políticas
neoliberales.
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