Aquí y Allá Apr. 2014 | Seite 58

MAMÁ APAGA LA COCINA Ricardo Ríos Mamá apaga la cocina aborrece el olor a gas la santidad de sus pulmones canoniza el aire, carbonizan su pecho. La terquedad de sus pequeñísimas manos caen como cadáveres deleitosos sobre los platos. La altura de sus ojos endulza el café que contiene la salvación de los durmientes. Su delantal, la tempestad incorregible de calumniar la grasa de las cazuelas bajo la persecución soñada de sus quehaceres. Mamá bosteza para que no respire sus pesadillas sus labios embodegan mis sueños creciendo como borrosas hierbas en su voz apaliada por los insultos de papá. Mamá propone discutir sobre la mesa asuntos de familia. Mamá apaga la cocina Está llena de gracia cuando nos receta guardar reposo, después de la cena.