CARTA A MI ZAPATO
Ricardo Ríos
Querido zapato:
Voy a sacudirme los restos de calle
la mugre perece en tus costuras
y un pie, es un falso muchacho vestido de calcetín.
Estoy casi listo para dar
dos o tres golpes contra el suelo.
Descargar de tus miserables suelas
todas las direcciones de la ciudad
articulando la pálida memoria de un pie
cargado de lugares públicos,
taloneando en descoloridas calcetas
el estanque o el charco cicatrizado,
los cordones y sus pequeños enredos
el balance de un paso puesto detrás de mí
el salto que podría excusarse en el aire
el cuero y su doliente desgarro.
Querido zapato
gastado, pero estimable con tu doliente desgracia de huella
que restos de calles hallarás,
después que la tierra escuche caer de mi pie
todas las direcciones de la ciudad.