Aquí y Allá Apr. 2014 | Página 57

CARTA A MI ZAPATO Ricardo Ríos Querido zapato: Voy a sacudirme los restos de calle la mugre perece en tus costuras y un pie, es un falso muchacho vestido de calcetín. Estoy casi listo para dar dos o tres golpes contra el suelo. Descargar de tus miserables suelas todas las direcciones de la ciudad articulando la pálida memoria de un pie cargado de lugares públicos, taloneando en descoloridas calcetas el estanque o el charco cicatrizado, los cordones y sus pequeños enredos el balance de un paso puesto detrás de mí el salto que podría excusarse en el aire el cuero y su doliente desgarro. Querido zapato gastado, pero estimable con tu doliente desgracia de huella que restos de calles hallarás, después que la tierra escuche caer de mi pie todas las direcciones de la ciudad.