German Pomares continuó en sus andadas perversas y sarcásticas. Dicen que actualmente se encuentra
escribiendo su propia versión de El nicaragüense porque la de Pablo Antonio Cuadra le parece una
herejía. Mariano Castillo se encerró en su estudio a pintar una serie de cuadros sobre la dualidad. Hace
unas semanas fue entrevistado al respecto por el New York Times. Nunca más volvió a tener algo con
Nacho Oveja, a pesar de la insistencia del periodista. Josefina Kiesler sigue enamorada del blanco y
negro, y por supuesto, del cuarto oscuro. Nacho Oveja siempre al día con la farándula artística y su
“desdoblamiento espiritual” cuando se pasa de copas. De Natalia Orange se supo que recién público un
libro de crítica fotográfica: Las cien mejores fotos de Centroamérica. Josefina le escribió el prólogo.
Tamara Montenegro se fue a vivir con los Miskitos para realizar un documental de corte histórico con
Discovery Channel, y al igual que Josefina, ya no recuerda el pleito entre ambas.
Y Martín está en la India, sentado frente a su computadora, reescribiendo una y otra vez esta historia
porque todavía no encuentra la forma de concluir su destino y el de Fiorella.