Aquí y Allá Apr. 2014 | Page 44

-Maravilloso Martín que te guste la fotografía, si te vas a la India y sacás buenas fotos, mandámelas, no me dejés intrigada sin saber de tu trabajo, le dijo Josefina. -Pero…¿me harás llegar una copia de la foto de la mujer en el Támesis? -Dejame hacerla y en cuanto la tenga te la envío. -Genial, entonces mi visita no ha sido en balde. Pomares que lucía aburrido notó la presencia de la extraña Fiorella que al parecer era muda. -Muchachita de agua dulce, sería tan amable de decirme de dónde ha salido usted-. Fiorella algo apenada por el tono cantadito de Pomares centró los ojos en los de Martín pidiendo un rescate del demonio. -Es amiga mía. Fiorella es lectora y le gustan las artes, pero antes de averiguar su biografía propongo que vayamos a otro lugar más tranquilo donde podamos conversar y pasarla bien -sugirió Martín. -¡Excelente idea! -repuso Pomares-. Propongo El Panalushky, detrás de la Escuela de Danza, hay ambiente al aire libre, nunca existió la perestroika y… todo es permitido, -sonrió sensualón y viendo descaradamente los senos de Fiorella. -Me apunto, voy a invitar a Natalia y a Mariano para que seamos un grupo interesante, -añadió Josefina. Natalia Orange trajo consigo a Tamara Montenegro y se fueron en el carro de Mariano Castillo. Martín llevó a Fiorella y a Josefina le tocó soportar en el trayecto a Pomares y a Nacho Oveja. IV El Panalushky lucía particularmente desolado. Sonaba, qué casualidad, Billie Holiday El