Aprendiendo MX Septiembre 2026 | Página 20

¿ POR QUÉ INTERVENIR DESDE LA INFANCIA? El problema que México intenta enfrentar es considerable. Información de promoción de la salud del Gobierno federal señala que aproximadamente uno de cada tres niñas, niños y adolescentes presenta exceso de peso corporal, una situación que ha llevado a reforzar acciones preventivas dentro del entorno escolar.— Lineamientos de preparación, distribución y expendio de alimentos y bebidas en todas las escuelas. https:// www. gob. mx / promosalud / articulos / lineamientos-de-preparacion-distribucion-y-expendio-de-alimentos-y-bebidas-en-todas-las-escuelas La alimentación durante la etapa escolar no solamente influye en el presente. Los criterios técnicos que acompañan la regulación mexicana señalan que un consumo excesivo de alimentos densamente energéticos y con exceso de azúcares añadidos, grasas saturadas, grasas trans o sodio puede incrementar el riesgo de sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles. Sin embargo, reducir el problema a prohibir determinados productos sería simplificarlo demasiado. La alimentación está relacionada también con disponibilidad, costumbres familiares, precio, tiempo para preparar alimentos, conocimientos, publicidad, preferencias y contexto social. UNA POLÍTICA QUE YA LLEGÓ A MILLONES DE ESTUDIANTES El cambio en los alimentos disponibles forma parte de una estrategia más amplia. Durante el ciclo escolar 2025-2026, las Jornadas Nacionales de Salud de Vive Saludable, Vive Feliz realizaron valoraciones a más de 10.8 millones de niñas y niños en aproximadamente 83 mil primarias públicas, de acuerdo con información presentada por la Secretaría de Educación Pública en julio de 2026. La estrategia contempla acciones relacionadas con alimentación, actividad física, salud visual y salud bucal, y la SEP anunció que continuará como política permanente.
La dimensión de estas acciones muestra que la escuela está comenzando a entenderse no solamente como un lugar donde se aprende matemáticas, ciencias o lenguaje, sino también como un espacio desde el cual pueden construirse hábitos relacionados con la salud. DE LA PROHIBICIÓN AL APRENDIZAJE Retirar determinados productos de una cooperativa escolar puede modificar lo que está disponible durante unas horas del día. Transformar un hábito requiere mucho más. Para que una política alimentaria tenga sentido fuera de la escuela, niñas, niños y adolescentes necesitan comprender por qué existen esas reglas. Reconocer ingredientes, interpretar el etiquetado, conocer alimentos locales, beber agua y desarrollar una relación equilibrada con la comida puede resultar más útil a largo plazo que aprender simplemente una lista de productos“ permitidos” y“ prohibidos”. Los propios lineamientos reconocen esta dimensión al contemplar orientación para las familias sobre alimentación, hidratación saludable, actividad física y otros hábitos relacionados con el bienestar.
Aprendiendo 20