Aprendiendo MX Octubre 2026 | Page 7

EL BIENESTAR DESDE ADENTRO: RECONECTAR CUERPO, MENTE Y EMOCIONES PARA CONSTRUIR UNA VIDA EN EQUILIBRIO.
1. Tu mensaje habla de empresarios que pueden quedar atrapados en lo que llamas « la Trampa del Éxito ». Desde tu propia experiencia, ¿ hubo algún momento en el que te diste cuenta de que crecer profesionalmente o generar más ingresos no necesariamente significaba tener una mejor vida?
Sí. Durante la pandemia construimos una empresa de educación en marketing digital que creció a una velocidad enorme. En menos de tres años pasamos de dos a 40 colaboradores y de cero a más de 3,000 alumnos. Desde fuera, podía parecer la definición perfecta de éxito. Pero sin darnos cuenta, el negocio comenzó a absorbernos. En mi caso, se estaba comiendo mi salud, mi tiempo y mi vida. Y quiero hacer una distinción importante: el problema nunca fue el dinero ni el crecimiento. El problema fueron las decisiones que estaba tomando para conseguirlos y la idea de éxito que había construido alrededor de ellos. Había caído en lo que después entendí como la Trampa del Éxito: creer que si estás facturando mucho te está yendo bien, aunque trabajes diez horas al día, comas frente a la computadora, descuides tu salud, apenas veas a tu familia y tengas un equipo igual de sobrepasado que tú. Confundimos que nos vaya bien en el negocio con que nos vaya bien en la vida. Llegó un momento en el que esperaba el fin de semana o las vacaciones simplemente para desconectarme. Y ahí encontré una contradicción enorme: había construido el negocio que supuestamente quería, pero estaba buscando constantemente cómo escapar de él. Para mí, salir de la Trampa del Éxito comenzó al entender que un negocio exitoso no debería medirse únicamente por cuánto factura, sino también por la vida que te permite
construir mientras lo haces.
2. Muchas veces aprendemos a perseguir metas, pero pocas veces nos enseñan a preguntarnos para qué las queremos. ¿ Qué crees que deberíamos desaprender sobre la idea tradicional del éxito?
Creo que lo primero que tenemos que desaprender es que existe una sola definición de éxito. Nos enseñaron una fórmula: consigue un buen trabajo, genera más dinero, crece profesionalmente y después podrás disfrutar. El problema es que terminamos viviendo bajo las reglas de éxito de alguien más. Por eso existen personas que desde fuera parecen tremendamente exitosas y, sin embargo, por dentro se sienten vacías. Consiguieron muchas de las cosas que « debían » conseguir, pero nunca se preguntaron si esa era realmente la vida que querían. El primer paso es crear tu propia definición de éxito. La mía incluye disfrutar mi trabajo, pero también poder llevar a mis hijos a la escuela, estar en sus festivales, comer con ellos, jugar por la tarde, tener tiempo con mi esposa, cuidar mi salud y disfrutar de mi familia. Todo eso también forma parte de cómo mido si me está yendo bien. Y no significa que todos tengamos que emprender. Incluso si trabajas para una empresa puedes decidir qué tipo de trabajo quieres y qué lugar quieres que ocupe dentro de tu vida. Normalmente hacemos lo contrario: primero ponemos las metas— ganar cierta cantidad, conseguir determinado puesto, facturar cierta cifra— y después vemos qué vida podemos construir con ellas. Yo propongo invertir el orden: primero diseña la vida y después construye las metas que te acerquen a ella.
PUEDES TENER UNA AGENDA LLE- NA, CUMPLIR CON TODO, ENTRENAR, TRABAJAR, CUIDAR A LOS DEMÁS Y SEGUIR PROFUNDAMENTE DESCONECTADA DE TI.
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