FERMENTAR
TAMBIÉN ES TRANSFORMAR
LA FERMENTACIÓN ACOMPAÑA A LA ALIMENTACIÓN HUMANA DESDE HACE MILES DE AÑOS.
Yogur, kéfir, masa madre, kombucha, kimchi y otros alimentos fermentados han ganado protagonismo en los últimos años, aunque la fermentación existe desde mucho antes de convertirse en tendencia. Detrás hay microorganismos capaces de transformar ingredientes, modificar sabores y ayudar a conservar alimentos. Pero ¿ comer algo fermentado significa automáticamente consumir probióticos? ¿ Y todos producen los mismos beneficios? Mucho antes de que existieran refrigeradores, suplementos de probióticos o bebidas promocionadas para“ cuidar el intestino”, las personas ya utilizaban microorganismos sin necesariamente saber que estaban allí. Dejaban reposar leche.
Preparaban masas. Transformaban frutas, cereales y vegetales. Esperaban. Y algo ocurría. El sabor cambiaba, aparecían aromas diferentes, la textura se transformaba y algunos alimentos podían conservarse durante más tiempo. Hoy conocemos parte de los responsables: bacterias, levaduras y otros microor-
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