¿ Sabías que...?
Un perro pequeño puede no entrar en la etapa senior hasta alrededor de los 12 años, mientras que algunos perros grandes pueden hacerlo desde los 7 u 8 años. Por eso dos perros con la misma edad cronológica pueden encontrarse en etapas de vida diferentes.
Pero existe una distinción importante. La vejez no es una enfermedad. Envejecer implica cambios fisiológicos, pero eso no significa que dolor, pérdida marcada de movilidad o alteraciones importantes del comportamiento deban asumirse automáticamente como normales. Los perros senior presentan mayor riesgo de padecer algunas enfermedades crónicas, entre ellas artritis, enfermedad renal, problemas dentales y determinados tipos de cáncer. Detectarlas oportunamente puede permitir que algunas sean tratadas o controladas para mantener una mejor calidad de vida. Por eso observar los cambios cotidianos se vuelve especialmente importante.
LAS SEÑALES PUEDEN SER MUY SUTILES
Un perro no puede decirnos que levantarse después de dormir comenzó a dolerle. Muchas veces lo muestra de otra manera. Quizá tarda más en subir las escaleras. Ya no salta al sillón como antes. Prefiere caminatas más cortas. Pierde masa muscular. Modifica sus horarios de sueño. Parece confundirse en espacios conocidos o cambia algunas conductas que llevaba años realizando.
AAHA recomienda que durante las revisiones de perros mayores se preste atención precisamente a aspectos como dolor, movilidad y cambios cognitivos, además de utilizar análisis y otras evaluaciones cuando el veterinario considere que son necesarios. El envejecimiento también puede afectar visión, audición y capacidad de movimiento. Esto convierte a la familia en una fuente importante de información. El veterinario observa al perro durante la consulta.
Nosotros observamos cómo vive todos los días.
SU CASA TAMBIÉN PUEDE ENVEJECER CON ÉL
Cuidar a un perro mayor no consiste únicamente en llevarlo al veterinario. A veces pequeños cambios en casa pueden hacer una gran diferencia. Si pierde movilidad, los pisos resbalosos pueden convertirse en un obstáculo. Una cama adecuada puede darle mayor comodidad. Las rampas o escalones pueden ayudar a algunos animales que ya tienen dificultades para acceder a determinados lugares. AAHA incluye entre las posibles adaptaciones para mascotas con problemas de movilidad elementos como superficies antideslizantes, camas ortopédicas, rampas, escaleras y dispositivos de apoyo, dependiendo de las necesidades de cada animal.
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