APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | 页面 79
par de veces de arriba abajo.
—Eso facilita mucho las cosas —
continué eufórico.
Y luego comencé una retahíla de
preguntas, encaminadas a descubrir algo
que le gustase. Le pregunté por todos los
alimentos que fui capaz de recordar, los
que me gustaban y los que no me
gustaban. Y a todas mis preguntas recibí
idéntica respuesta: un movimiento de su
cabeza de un lado para otro.
—Pero… ¿qué comes tú?
Entonces el mukusuluba, muy
despacio, volvió sus grandes ojos hacia
los cuadernos que había sobre la mesa y
se quedó mirándolos.