APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 75
cuando me acordé de la pregunta.
—Oye, mamá, ¿qué crees tú que
puede comer un mukusuluba?
—¿Hipólito?
—El nombre es lo de menos.
—Pues ayer lo que te preocupaba
era el nombre.
—Eso era ayer.
—¡Flan! —dijo de pronto mi madre.
No era mala idea. Los flanes están
riquísimos.
—Esta tarde me apetece flan para
merendar —dije. Entonces mi madre
puso la voz ronca y la cara muy fea y
dijo:
—¡Gil es un mukusuluba!