APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | 页面 57

R IKY Y SABINA me dejaron en el portal de mi casa y yo subí las escaleras pensando en algo que había comenzado a preocuparme. Era muy posible que al mukusuluba no le gustase el queso. Al fin y al cabo, a mí tampoco me gusta. Tenía que averiguar enseguida cuáles eran sus preferencias alimentarias, pues de lo contrario podía morirse de hambre. Me encerré en mi habitación con el pretexto de estudiar y atranqué la puerta con una de las sillas. Rápidamente, coloqué la otra junto al armario y abrí el