APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Seite 46

pudiese entrar. La otra silla la arrimé al armario empotrado, me subí a ella y abrí el maletero. —Te he traído algo de comida —le dije al mukusuluba—. Ahora debo marcharme al colegio. Esta tarde tengo un examen de lenguaje. No te muevas de aquí. A NTES DE SALIR de casa, por el pasillo, me encontré con Sabina. —¿Por qué has cerrado la puerta de tu habitación? —me preguntó. —Quería comer tranquilamente el queso y la manzana que me has dado —