APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 45

las tripas en medio del examen de lenguaje, los compañeros se reirán de mí, yo me pondré nervioso y no haré bien el examen. ¿Comprendes? —Anda, no digas bobadas. Tuve que esforzarme al máximo para convencer a Sabina, quien finalmente me dio un trozo de queso y una manzana. Antes de salir de la cocina, abrí la panera y arranqué un pedazo de pan de una barra. —¡No pellizques el pan! —me gritó Sabina. Entré en mi habitación y cerré la puerta. Luego encajé una silla entre el picaporte y el suelo, para que nadie