APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Página 41

únicamente viajamos en vacaciones. No sé por qué hago esto por ti. A lo mejor no debería haberte dejado entrar en mi habitación. No te conozco de nada. Pero tienes mirada de buena persona y me das pena porque debes de sentirte muy solo en este mundo. El mukusuluba parecía escucharme y, lo que me resultaba más sorprendente, parecía entenderme. Me miraba con sus ojos muy abiertos y yo notaba en él una atención especial, que no podría tener si no estuviese entendiendo todo lo que le decía. —Yo me llamo Gil —continué—. Como verás, es un nombre muy corto. Se