APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 38
forma, te sacarían otro mote. Los niños
siempre estáis poniendo motes a todo el
mundo.
—Si te gustaban los nombres cortos,
no entiendo por qué a Jesús Jerónimo…
—Con él fue distinto. Cuando nació
tu hermano me dije: quiero un nombre
largo, un nombre largo. ¡Jesús Jerónimo!
Fue como si se encendiese una lucecita
en mi cabeza.
—Oye, mamá —y me dispuse a
hacer la pregunta clave—, ¿cómo
llamarías tú a un mukusuluba?
—¿A un mukusuluba?
—Sí.
—Hipólito.