APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 30

Todo era muy raro o, al menos, a mí me lo parecía. Y TODO COMENZÓ a ser muy raro cuando una tarde, la víspera del examen de lenguaje de los temas séptimo, octavo y noveno, yo me encontraba estudiando en mi habitación. Había empezado a sentir sueño: la boca se me abría de vez en cuando y los párpados me pesaban como dos losas de piedra. De pronto, tuve la sensación de que algo se movía en el alféizar de la ventana y, claro, volví instintivamente la cabeza. ¡Y allí estaba!