APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Seite 223

menudo y que no sabía cómo responderme. De pronto, sentí necesidad de decirles algo, y lo hice: —Yo me quedé con el mukusuluba porque me sentía solo en esta casa, a pesar de papá y mamá, a pesar de vosotras, a pesar de todo el mundo… ¿Lo entendéis? Entonces las mellizas se pusieron de pie y se acercaron a mí. —Nosotras también nos sentimos solas —dijo una de ellas. —Nos parecemos tanto, que casi formamos una misma cosa —continuó la otra—. Y aunque parezca que nos hacemos compañía la una a la otra,