APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 221
separado, y con todos juntos.
H ACE TRES DÍAS , cuando ya estaba en la
cama a punto de dormirme, sentí un
ruido en la puerta de mi habitación. Me
incorporé un poco y descubrí a las
mellizas, que entraban sigilosamente, de
puntillas.
—Estoy despierto —les dije.
Entonces ellas, ya sin ninguna
precaución,
encendieron la
luz,
atravesaron la habitación y se acercaron
al mukusuluba.
—Queríamos darle las buenas
noches —dijo una de ellas.