APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Página 215
Me quedé en el umbral de la puerta
contemplando la escena. ¿Por qué no me
sentaba yo también en el suelo? Al fin y
al cabo, aquélla era mi habitación y el
mukusuluba era mi amigo. Pero… ¿lo
era? ¿Lo seguía siendo?
Desde la puerta, dije:
—Me han dado las notas de la
última evaluación. Son muy malas. El
tutor quiere hablar con vosotros.
Lo dije, aun a sabiendas de que
nadie me iba a escuchar.
Me di media vuelta y caminé pasillo
adelante hasta el salón, conecté el
televisor y me senté en el sofá. Los
gritos y risas que provenían de mi