APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Seite 212

que eso ya lo había descubierto yo antes. Me quedé callado, observando cómo mi hermano alargaba su brazo, guiado por mi madre, y dejaba caer el pañal junto al mukusuluba. A continuación, todos prorrumpieron en un fuerte aplauso, acompañado con gritos de júbilo. Jesús Jerónimo estaba loco de contento y saltaba en el regazo de mi madre. D E REPENTE, SONÓ el timbre de la puerta. Como todos estaban ocupados con el mukusuluba, yo fui a abrir. Me encontré a un señor que sujetaba con sus