APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Seite 211

Mi madre entró también en la habitación, con Jesús Jerónimo en brazos. Traían la bolsa de los pañales. Se hicieron un hueco entre los demás y se sentaron en el suelo. —Y ahora, Jesús Jerónimo le va a dar una cosita al mukusuluba —dijo mi madre, al tiempo que sacaba de la bolsa un pañal y se lo colocaba entre sus manitas. —¿Un pañal? —preguntaron las mellizas con gesto de extrañeza. —¡Claro! —exclamó mi madre—. Los pañales de Jesús Jerónimo son de celulosa. No quise intervenir para explicarles