APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 187
Y YA NO TUVE más remedio. ¿Qué otra
cosa podía hacer? Toda mi familia se
había colocado junto a mí, rodeándome.
No podía escapar de ninguna manera.
No había mentira en el mundo capaz de
sacarme de aquella situación. Por tanto,
la única salida posible era decir la
verdad.
Me levanté de la silla despacio, con
la mirada baja, y, con un leve gesto de
mi cabeza, les dije:
—Acompañadme.
Tengo
que
mostraros algo.
Debió de ser el tono de mis