APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Página 185

Al momento, mi madre y las mellizas también estaban a cuatro patas en el suelo. Yo metí la cabeza en el vaho que se elevaba desde mi plato de sopa. La vista se me nublaba y los fideos se iban difuminando. Deseé con todas mis fuerzas convertirme en uno de esos fideos blandengues que jugaban a bucear en un mar hirviente.