APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 182

de mi casa sin ser descubierto, y a la calle aún no me dejaban salir. Por tanto, era claro que el mukusuluba estaba en peligro de muerte y yo, por más que lo intentase, no podría remediarlo. Me horrorizaba la idea de que el mukusuluba, mi amigo, muriese de hambre, porque si esto sucedía yo me quedaría solo, completamente solo, a pesar de mis padres, a pesar de las mellizas, a pesar de Jesús Jerónimo, a pesar de Sabina y Riky… Lo sabía, estaba seguro. Y AQUELLA NOCHE se produjo la