APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 180

P OCO DESPUÉS LLEGÓ mi madre, al rato las mellizas y cinco minutos más tarde mi padre. Con el pretexto de estudiar, me metí en mi habitación y desde allí, con la puerta entreabierta, oía lo que todos comentaban. Me imaginaba la escena: mi padre sentado en su butaca, revisando papeles de la oficina o leyendo el periódico; las mellizas haciendo los deberes en el suelo; mi madre entrando y saliendo a todas partes; la televisión puesta… Siempre me ha fastidiado que a las mellizas les dejen hacer los deberes en el salón. Ellas dicen que para poder