APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 162

recordaba a algunos profesores del colegio que pasaban lista casi todos los días. Ella también lo hacía, aunque la única persona de su lista era yo. Pasarse un mes entero encerrado en casa, sin poder salir ni un momento a dar un paseo con los amigos, es muy duro. Pero mucho más duro me resultaba a mí estar sentado en mi cuarto sabiendo que el mukusuluba, allá arriba, en el maletero del armario, estaba sin un miserable papel que llevarse a la boca. Él, que se había convertido en mi mejor amigo, en el más entrañable compañero, en el único ser capaz de escucharme y de acompañarme… Él, allá arriba,